«Mario Pérez reproduce la ausencia del tiempo y la cadencia de un paisaje, es esto lo que hace de su obra algo entrañable en el recuerdo. Con respecto al arte europeo y americano de nuestros dias no hace falta tender un puente. Nos vemos confrontados a reencontrar una marcha y un ritmo perdidos para nosotros. sus pinturas nos recuerdan a Corot, Courbet y a Daubigny, quienes no conocian nuestros relojes precipitados. Desde entonces, en nuestro mundo precipitado hacia el futuro, nosotros hemos cruzado docenas de estaciones, tan rápido, que hoy en dia a duras penas logramos saber hacia donde nos llevará esa espiral.» texto completo Peter Nathan - Zurich, 1996 «Independientemente del lado al que el ser contemporáneo dirija su mirada, siempre se encuentra con muros. La continuidad y el espacio se han disociado casi del todo entre si. Sin embargo, comienza a surgir una luz a través del regreso a la belleza inherente a las manifestaciones sencillas e imponentes, primero de manera imperceptible, pero muy pronto de manera apremiante, capaz de llenar todo de sentido, tiempo y espacio. Las perspectivas sucesivas y estratificadas de las pinturas de Mario Pérez prolongan la contemplación misma hasta convertirla en un anhelo nostálgico de un tiempo sin final, infinito, remitiéndonos – por consiguiente – a la espera de promesas nunca redimidas hasta ahora. Cada pintura, cada cuadro, se convierte en un espacio de resonancia para la esperanza.» texto completo Paul Pfister (Restaurador Museo de Arte) - Zurich, 2004 |
||